domingo, 1 de noviembre de 2009

IdD: Cada Maestrillo tiene su Librillo

Un día cualquiera recibí una llamada en mi celular de alguien a quien no conocía. Se consiguió mi número de celular de algún modo que desconozco y me dijo que me llamaba para felicitarme por una carta al diario que me habían publicado ese día o el anterior. Me dio su nombre y me contó que él también publicaba muchas cartas. Como estaba en mitad del trabajo le dije que me llamara más tarde. Entre medio, para saber si sería o no un loco preferí guglear su nombre. El resultado: una página de LUN donde entrevistaban a un señor que escribía miles (literalmente) de cartas al diario y lo entrevistaban por su peculiaridad.

En su segunda llamada me contó que lo habían vetado en los diarios, y quería que lo ayudara para publicar algo muy importante: la publicidad “ensuciarse hace bien” de OMO era terrible, incentivaba a los niños a estar en contacto con gérmenes que les podían hacer mal... ¡Pensé que era broma! ¿Creería que le conviene a los niños quedarse en la casa cual anémicos? ¡Que el contacto con la tierra les forme anticuerpos! Eso es mejor que darles yogures probióticos para que suplan su vida ascéptica. Pero él no es el único que quiere criar merenguitos. El Gobierno también lo quiso (pero peor, ya que buscaba merenguitos de carácter) cuando prohibió que los niños hasta cuarto básico repitan en colegios públicos (no sé si en los subvencionados).

Un experimento como ese (no sé si aún se aplica) podría quizá funcionar si al año siguiente el colegio le pone un profesor con mayor dedicación a quienes no aprendieron, pero en un país pobre como Chile eso no se puede hacer. Por lo demás, el ser humano aprende de las caídas, y para aprender a tener tolerancia al fracaso más vale que el choque con la realidad se produzca en cosas sin mayor importancia como el repetir el curso. Los escolares no son imágenes del Niño Jesús de porcelana como para que los ponga en un fanal.

Lo peor de todo es que el Estado hizo ese experimento a nivel nacional. ¿Por qué no mejor dar libertad para que cada colegio elija el mejor modo de enseñar? Ya es más que suficiente con que se exijan resultados. En esta crítica no estamos solos, y por eso cito a Gabriela Mistral, quizá nuestra profesora más notable: “Me parece una calamidad el Estado docente, especie de trust para la manufactura unánime de las conciencias. Algún día los gobiernos no habrán sino de dar recursos a las instituciones y los particulares que prueben su eficacia en la educación...También pesó sobre mí el Estado docente, centurión que fabrica programas y que apenas deja sitio para poner sabor de alma”.

6 comentarios:

Javier Bazán Aguirre dijo...

A Los momios de la centro izquierda chilena (DC-PPD-PS y PC) que les encanta revivir el período de 1938 a 1973, siempre citan a Gabriela como producto del Estado y de las supuestas igualdad de oportunidades de la época. Sin embargo, ocultan ese escrito. Ese escrito lo conocí porque José Piñera lo menciona.

AleMamá dijo...

Qué falta nos hará un Gonzalo Vial Correa para estos temas, ¿no?

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

Evitar la repitencia es una de las peores medidas que se han tomado pues hace caso omiso a las fallas que se producen, no sólo en cuanto a la enseñanza en sí, sino en cuanto al alumno como tal.

Concuerdo contigo en que debe haber libertad de enseñanza, pero no sé hasta qué punto la defiendes.

Y veo dos dimensiones donde muchos dicen defenderla pero no lo hacen: en cuanto a qué puedo enseñar y en cuanto a cuán válido es lo aprendido.

Y entonces vemos que el problema es que el monopolio estatal es alimentado por incluso por los colegios privados que validan barreras de entrada para la educación libre.

Si alguien funda un colegio libre o decide no mandar a su hijo al colegio y educarlo en su casa, luego, ante el Estado eso no vale pues no tiene licencia de cuarto medio o de básica y entonces no podría ingresar a la universidad o encontrar trabajo si es que le piden eso.

Saludos

Álvaro P. dijo...

Javier: Yo también lo conocí por un A2 de Piñera en el Mercurio. ¿Conoces la fuente más directa?

Alemamá: No tenía idea que había muerto. Es lamentable.

Jorge: Pero entiendo que existen los exámenes libres, con lo que se podría educar a un hijo en la casa. El problema quizá es que el currículum que tienen sea muy amplio y no sea posible dedicar tiempo a enseñarle otras cosas extra que uno quisiera.

Saludos.
Álvaro

Javier Bazán Aguirre dijo...

No conozco la fuente.

Álvaro P. dijo...

Gracias de todos modos.
Saludos.