lunes, 30 de agosto de 2010

lunes, 23 de agosto de 2010

Barrio Chino

Como ejemplo de que el libre mercado es un mecanismo muy importante para el respeto a la diversidad, vean este cartel de McDonalds en pleno Nueva York:

lunes, 16 de agosto de 2010

Virgen a los 40

Una amiga europea liberaloide es muy curiosa, ya que habla bastantes idiomas, y no tiene ningún empacho en decir que ellos los ha aprendido de personas con quienes se ha acostado. Lamentablemente, cuando hablamos del tema, no sé cómo recomendarle que no sea tan... políglota. El problema es que me faltan los argumentos aterrizados —no teológico-morales—, mientras que otras personas, especialmente las mujeres, son expertas para dar argumentos prácticos de por qué no se inician sexualmente antes del matrimonio. Algunos que me han dado son:

-“Si empiezas a tener relaciones sexuales, lo quieras o no, siempre existe la posibilidad de quedar esperando, y será la mujer la que tiene la mayor responsabilidad si eso pasa… y qué cosa más estresante que estar todo el rato ur
gida si se te atrasa la regla”.

-Por la misma siempre existente posibilidad de quedar esperando: al empezar la vida sexual siempre hay que pensar si a esa edad (17 años, o incluso menos) se está dispuesta a ser mamá… y si no se está dispuesta, quizá en un momento de presión decidan abortar, con todo lo que ello significa: homicidio y un muy probable trauma post aborto. En otras palabras, un cagarse la vida con el cargo de conciencia… y el pololo: “si te he visto no me acuerdo viejita”.

-"Tú quieres tu primera vez sea como la gente, nada de esto de andar cagá de susto de que te pillen tus papás, o metida en un auto".


-“Si no has tenido experiencias antes de casarte, la mayor posibilidad es que, sea como sea lo que te encuentres al casarte te deje contenta, mientras que si has tenido muchas experiencias previas, puede que tu marido sea buenísimo en todo sentido, pero te sentirás todo el tiempo insatisfecha si es que no tiene uno tan cumplidor”.

Al parecer, el problema con que se encuentran muchas en sus primeras veces, es que creen que es más normal de lo que es, o se sienten presionadas por sus pololos y no saben que sí pueden decir que no. Otras veces se sienten inseguras del cariño de sus pololos y creen que accediendo lo tendrán asegurado, y no consideran que si el primero vale la pena, es uno que le respetará su intención de esperar hasta el matrimonio. Por último, pasa también que no saben tomar las precauciones como no estar solas con sus pololos, o creen que los besos tipo teleserie no llevan a ninguna consecuencia posterior.

Y si se preguntan qué tiene que ver lo que he escrito con el título, la respuesta es “no mucho”. Sólo lo puse porque engancha un poco.

lunes, 9 de agosto de 2010

Tres Son Multitud (sistema binominal)

Nunca faltan quienes, sin meditar mucho en lo que afirman, saltan a apoyar ideas sin darle vueltas a las causas que promueven. Si se habla de un Transantiago, se quedan más en la tarjeta bip o el color de la micro, que en los problemas que puede traer el que sea el Estado el que defina los recorridos.

Algo similar pasa las críticas al sistema binominal. Muchos lo critican, pero no se ponen a pensar en las alternativas. Por eso, en este posteo de defensa del bi
nominal no hablaré de sus bondades (p.ej., ser un punto medio entre un sistema mayoritario y uno proporcional; tender a crear dos bloques que tratarán de ser moderados para ganarse al voto medio, dificultando que los partidos extremistas lleguen al poder; lograr la representación de las segundas mayorías; etc.), sino que me referiré a los problemas que pueden traer las alternativas.

Para terminar con el binominal (dos candidatos por circunscripción electoral), las opciones serían las siguientes: que se elija un solo candidato por circunscripción
, con lo que la “exclusión” —que tanto reclaman algunos como los comunistas— sería aún mayor, porque ya no sólo se dejaría de representar a las minorías mínimas, sino que también a las minorías más grandes, ya que sólo el mayor partido sería elegido por región. Si se eligiera esto, ahí sí que Comunistas y Cía. Ltda. alegarían como nunca.

Una segunda opción es hacer un sistema proporcional, donde los partidos políticos tendrían en el Congreso el mismo porcentaje que tienen en votos a nivel nacional. Así, si un 5% vota por los comunistas, que el 5% de los Diputados y los Senadores sea del partido. El problema es que esto sólo puede lograrse agrandando las circunscripciones o aumentando el número de parlamentarios en ellas, ya que es imposible lograr proporciones si sólo existen dos cupos. No creo que mucha gente esté de acuerdo en la segunda posibilidad, pues ella implica aumentar el número de políticos pagados con la plata de todos los chilenos, y el problema con la segunda, es que de aumentarse la circunscripción, uno perdería su diputado local y su senador regional, ya que habría una sola circunscripción nacional, o algunas pocas circunscripciones… así que uno tendría que ir olvidándose de tener a un parlamentario dando vueltas en nuestras ciudades de provincia, pues ya no sería tan rentable preocuparse de ciudades pequeñas.

Meno
s mal que con dos diputados comunistas es más difícil que reclamen por la “exclusión”.

sábado, 7 de agosto de 2010

Excusas... y ley de oferta y demanda a nivel extremo

Estimados, perdón por no haber mandado nada la semana pasada. El problema es que estuve de viaje camino a Costa Rica, donde me encuentraré por tres meses. Además de al parecer estoy en meses de sequía de intelecto bloguero, durante los fines de semana sólo puedo conectarme a internet los sábados en la mañana. Como ven... puras excusas. Sin embargo, para que esto no sea sólo pedir perdón, les dejo una foto que tomé en Nueva York sobre la libertad de oferta y demanda neoyorkina en su máxima expresión...