lunes, 6 de septiembre de 2010

Para toda necesidad hay un derecho

El otro día vi un cartel que decía: “todas las personas jóvenes tenemos derecho al trabajo, con iguales oportunidades, remuneraciones y condiciones que las otras poblaciones”… ¿y no que la experiencia debe ser valorada? Esto parece basarse en el lema informal de una escuela de Derecho: “para cada necesidad hay un derecho”, lo que es una soberana tontera, ya que todos sabemos que las necesidades son múltiples y los recursos son escasos.

Lamentablemente, hay varios organismos públicos de diversos países que se tragan estas idioteces. Por ejemplo, la Comisión de Derechos Humanos de Canadá
, que (según lo que leí en un libro llamado Shakedown, de Ezra Levant), obligó a McDonald’s a reincorporar a una trabajadora que no podía lavarse las manos el número de veces requeridas por las políticas de higiene, y a quien la empresa había tratado, sin éxito, de colocar en un área distinta. Algo similar sucedió con esta comisión de derechos humanos al obligar a un centro de atención a víctimas de violaciones a contratar a un travesti, lo que las mujeres agredidas rechazaban totalmente, ya que no querían confidenciarle a un hombre los sufrimientos causados por otros hombres… porque, aunque el travesti se vista de seda, travesti queda.

En los
dos casos citados se entiende que había dos necesidades muy importantes a ojos de los implicados. En el primer caso se necesitaba trabajar para poder subsistir, y en el segundo, la persona necesitaba darse más seguridad a si misma. Sin embargo, como generalmente sucede, estas necesidades no tienen asociado un derecho, sino que con un desafío.

6 comentarios:

SergioA dijo...

Cuando reconozcamos el derecho a la estupidez, todos los demás nos parecerán legítimos.

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

A veces pienso que el derecho en general es una soberana estupidez en los ejemplos que das, y también cuando se pretende obligar a obedecer a varias normas de comportamiento -más allá de evitar la iniciación de violencia contra los derechos de la persona y la propiedad- y que intentan emplear el Estado para combatir la inmoralidad.

Ahora por ley quieren establecer cuanta sal merece el pan, premios para que el matrimonio dure, etc...

Álvaro P. dijo...

Sergio: ...y poco falta para eso.

Jorge: El derecho no es para nada una soberana estupidez. El problema es lo que alguna gente quiere considerar como derecho.

Saludos.

Javier Bazán dijo...

Es por qué se perdió el sentido original del Derecho. El Derecho nació para contener, no para conceder.

Álvaro P. dijo...

Me parece que es una sabia frase Javier.
Saludos.
Álvaro

Vicente Olazaran dijo...

Derecho es otra palabra más que ha pasado por la trituradora progresista.