Mostrando entradas con la etiqueta personajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta personajes. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de junio de 2009

Pío XII: Después de la guerra todos son generales

Frecuentemente me ha llamado la atención que algunos medios hablen de Pío XII casi como si fuera un papa nazi, o si hubiese sido un invitado regular de los tecitos organizados por Hitler. Me parecía muy curioso, porque creo que en general todos los papas modernos han sido medio santos o santos y medio. Más raro sonaba esto si considerábamos que su antecesor, Pío XI, había hecho una encíclica (que es uno de los documentos más oficiales de la Iglesia) específicamente hecha para condenar el Nazismo: Mit Brennender Sorge. Además, esta encíclica es una de las pocas que fuera escrita originalmente en un idioma vernáculo y no en latín, para que así fuese mejor recibida en Alemania.
Por eso, leyendo descubrí que la impresión que dio la actitud del Pío XII frente al actuar nazi en su tiempo fue muy positiva. El papa fue alabado y agradecido por líderes judíos durante y después de la guerra. Entre ellos, el rabino superior de jerusalén (Chief Rabbi). Al final de los años cuarenta una comisión internacional acudió a Roma a agradecerle la ayuda que la comunidad hebrea recibió de la Santa Sede durante la ocupación de Roma. Por eso, cuando murió en 1958, Golda Meir, la Ministro de Relaciones exteriores de Israel, le agradeció el haber levantado su voz por las víctimas de la persecución.
¿Por qué cambió tanto la opinión sobre la actitud del Papa? Existen sólo dos alternativas:
1. Los que inventaron estos rumores sobre la actitud del papa frente a los judíos son los mismos anticatólicos de siempre, que viven inventando cosas. Frente a ellos no habría nada que decir. Dejar que los perros ladren y no creerles.
2. Que los que digan estas cosas las digan porque consideran que la Iglesia podría haber levantado aún más la voz en contra de los horrores del Holocausto. Ellos pensarán que con eso se podría haber salvado más vidas, sin embargo, muchos sugieren que haberlo hecho podría haber puesto en peligro el trabajo que hacían los católicos e instituciones católicas animados por el papa de tratar de salvar al mayor número de judíos, como lo que pasó en Holanda, donde la abierta denuncia del arzobispo de Utrecht sobre la persecución de los judíos en Holanda tuvo el efecto contrario al que él buscaba. O también como las denuncias que hicieron que muchos católicos denunciantes y no denunciantes fuesen llevados a campos de concentración (e.g. Edith Stein).
La segunda alternativa no nace de la maldad de algunas personas, pero sí de esa deplorable actitud que tienen muchos de dárselas de Generales después de la guerra.


(Por si quieren ver una página web con varios antecedentes de cómo Pío XII ayudó a los judíos (entre ellos, el testimonio del hijo de un rescatado por el Papa), puede verse la siguiente página web en inglés: http://www.ptwf.org/projects/education/PPXII%20Document%20Page%20.htm )

Y un video en http://www.ptwf.org/AudioVideo/Pope%20Pius_documents_8_27.wmv

miércoles, 16 de julio de 2008

miércoles, 9 de julio de 2008

¿Gran Ruso?

Dicen que "mal de muchos, consuelo de tontos"... pero parece ser una constante que la gente nombre a desgraciados dentro de los más grandes personajes de un país: en el concurso "Gran Ruso" va ganando Stalin, el mayor genocida de la historia.

sábado, 19 de enero de 2008

Odia… perdón, “Oda a Neruda”

Hace ya varios meses nos informaron que Neruda había sido elegido uno de los “grandes chilenos”, a diferencia de Andrés Bello, quien quedó fuera del selecto grupo. Esto es una locura, ya que una gran persona (requisito previo para ser un “gran chileno”) es alguien integral, alguien que no es sólo el mateo del curso, sino quien, además de ser estudioso, es también el buen compañero, el deportista y el que da el ejemplo. Por eso, del mismo modo en que una golondrina no hace primavera, un Nobel no hace a un grande. Puede ser que Neruda haya sido el mateo del curso de literatura, pero nada más.

Ustedes dirán que tengo una visión sesgada. Que su “Oda a Stalin” (que escribió conociendo la sangre derramada por el mayor asesino de la historia) es algo que me repugna sólo por mis opiniones políticas. También excusarán la falta de coherencia de este comunista dueño de La Chascona, La Sebastiana e Isla Negra, diciendo que eran necesarias para la creatividad de este poeta, tal como la Pinta, la Niña y la Santa María eran necesarias para los viajes de Colón. Probablemente también excusen su desordenada vida personal, ¿qué poeta no es bohemio?

Sin embargo, no son sólo esos motivos los que me llevan a despreciarlo como persona, tampoco son sólo esos versos que avalaban los genocidios rusos. No, lo que me repugna es que fue un violador, como reconoce en su libro “Confieso que he vivido”. Ahí muestra cómo se aprovechó en Sri Lanka de una Tamil, de la casta de los “parias”. Como esta pobre mujer que no le siguió en sus juegos de viejo verde, la tomó a la fuerza. Así fue como el Cónsul de Chile en Colombo violó a esta “intocable” que no pudo oponer mayor resistencia, ya que los hindúes, especialmente los de las castas más bajas, creen que deben aceptar su fatal destino para no reencarnar en un ser inferior. Ella fue digna, según cuenta Reyes Basualto: “El encuentro fue el de un hombre con una estatua. Permaneció todo el tiempo con sus ojos abiertos, impasible. Hacía bien en despreciarme.” (Neruda, Pablo, Confieso que he vivido, RBA Editores, Barcelona, 1994).

Antes me llamaba la atención que el título de esa obra póstuma fuese “Confieso que he vivido”, porque nadie se confiesa de hechos favorables, como es el vivir. Ahora ya no me extraña, y creo que Neruda murió antes de terminar de escribir el título completo: “Confieso que he vivido miserablemente”.

sábado, 10 de noviembre de 2007

Allende y olvido

El domingo pasado EM publicó una encuesta en que se mostraba que en un importante lugar entre los personajes históricos más admirados por los chilenos se encontraba Allende, después de unos cuantos héroes de la Patria... Dicen que “lo sabido, por sabido se calla, y por callado se olvida”. Por eso, quiero hablar del "Chicho".

Probablemente el 90% de los lectores de este blog tienen claro que Allende fue un pésimo presidente, pero de todos modos hago un breve resumen, por si algún lector español perdido en el ciberespacio llegara a leerlo:

Allende, después de haber sido candidato varias veces, logró una mayoría electoral no absoluta, por lo que necesitaba que el Congreso lo designara Presidente. Para eso necesitaba de los votos de la DC.

Sin embargo, los socialistas en esa época en Chile eran más revolucionarios que el PC, según consta en el voto UNÁNIME del Congreso de Chillán del PS del año 67 (“El PS, como organización marxista-leninista, plantea la toma del poder como objetivo estratégico a cumplir por esta generación... La violencia revolucionaria es inevitable y legítima. Constituye la única que conduce a la toma del poder político y económico... Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del Estado burgués puede consolidarse la revolución socialista”). Por eso la DC negoció que para darle los votos al Sr. Allende, previamente debía aprobarse un “Estatuto de Garantías Constitucionales”, que “impidiera” la toma del poder total. Hecho eso, se le puso la banda presidencial al salvador.

Sin embargo, para Allende la “Constitución Democrática” era una “Constitución Burguesa” (siempre hay excusas contra los frenos al poder absoluto), por lo que no le importaba mucho. Incluso en una entrevista al filosofo francés Regis Debray le dijo que el acuerdo de las garantías constitucionales fue sólo una táctica política, que no tenía mayores intenciones de cumplirlas... ¡Qué ironía: a quien no le interesaba violar la Constitución, tiene ahora una estatua... en la Plaza de la Constitución!

Sabemos lo que fue el romántico gobierno de Allende, la fiesta y poesía de los 70: se crearon grupos armados independientes; aumentó la violencia en el país (vean la recopilación de noticias de violencia de ambos bandos: Los Hechos de Violencia en Chile: del Discurso a la Acción); se dejó de respetar la propiedad privada; hubo un hambre generalizada en todos los niveles sociales; Mr. DD.HH. Castro era paseado en andas por las calles de Santiago; se torturó a personas (como a don Juan Luis Ossa, y a otras muchas personas que hoy no salen a protestar, porque no se quedan en el pasado); se intentó lavar los cerebros a los niños con la creación de la ENU (Escuela Nacional Unificada); etc., etc., etc.

Finalmente, cuando el caos ya era generalizado, tanto la Corte Suprema, como la C. de Diputados, y el Pdte. del Senado dijeron que la situación no daba para más. En Chile ya no había Estado de Derecho. El Presidente hacía lo que quería... gracias a Dios, las FF.AA. no se desintegraron, y lograron derrocar al tirano. Y como Allende era un cobarde, se suicidó (no tenía ninguna depresión crónica que lo hiciera menos culpable), con lo que cumplió el requisito para ser declarado un mártir, sin haber hecho nunca algo decente...