Frecuentemente me ha llamado la atención que algunos medios hablen de Pío XII casi como si fuera un papa nazi, o si hubiese sido un invitado regular de los tecitos organizados por Hitler. Me parecía muy curioso, porque creo que en general todos los papas modernos han sido medio santos o santos y medio. Más raro sonaba esto si considerábamos que su antecesor, Pío XI, había hecho una encíclica (que es uno de los documentos más oficiales de la Iglesia) específicamente hecha para condenar el Nazismo: Mit Brennender Sorge. Además, esta encíclica es una de las pocas que fuera escrita originalmente en un idioma vernáculo y no en latín, para que así fuese mejor recibida en Alemania.Por eso, leyendo descubrí que la impresión que dio la actitud del Pío XII frente al actuar nazi en su tiempo fue muy positiva. El papa fue alabado y agradecido por líderes judíos durante y después de la guerra. Entre ellos, el rabino superior de jerusalén (Chief Rabbi). Al final de los años cuarenta una comisión internacional acudió a Roma a agradecerle la ayuda que la comunidad hebrea recibió de la Santa Sede durante la ocupación de Roma. Por eso, cuando murió en 1958, Golda Meir, la Ministro de Relaciones exteriores de Israel, le agradeció el haber levantado su voz por las víctimas de la persecución.
¿Por qué cambió tanto la opinión sobre la actitud del Papa? Existen sólo dos
alternativas:1. Los que inventaron estos rumores sobre la actitud del papa frente a los judíos son los mismos anticatólicos de siempre, que viven inventando cosas. Frente a ellos no habría nada que decir. Dejar que los perros ladren y no creerles.
2. Que los que digan estas cosas las digan porque consideran que la Iglesia podría haber levantado aún más la voz en contra de los horrores del Holocausto. Ellos pensarán que con eso se podría haber salvado más vidas, sin embargo, muchos sugieren que haberlo hecho podría haber puesto en peligro el trabajo que hacían los católicos e instituciones católicas animados por el papa de tratar de salvar al mayor número de judíos, como lo que pasó en Holanda, donde la abierta denuncia del arzobispo de Utrecht sobre la persecución de los judíos en Holanda tuvo el efecto contrario al que él buscaba. O también como las denuncias que hicieron que muchos católicos denunciantes y no denunciantes fuesen llevados a campos de concentración (e.g. Edith Stein).
La segunda alternativa no nace de la maldad de algunas personas, pero sí de esa deplorable actitud que tienen muchos de dárselas de Generales después de la guerra.
(Por si quieren ver una página web con varios antecedentes de cómo Pío XII ayudó a los judíos (entre ellos, el testimonio del hijo de un rescatado por el Papa), puede verse la siguiente página web en inglés: http://www.ptwf.org/projects/education/PPXII%20Document%20Page%20.htm )
Y un video en http://www.ptwf.org/AudioVideo/Pope%20Pius_documents_8_27.wmv





