Algo similar pasa las críticas al sistema binominal. Muchos lo critican, pero no se ponen a pensar en las alternativas. Por eso, en este posteo de defensa del binominal no hablaré de sus bondades (p.ej., ser un punto medio entre un sistema mayoritario y uno proporcional; tender a crear dos bloques que tratarán de ser moderados para ganarse al voto medio, dificultando que los partidos extremistas lleguen al poder; lograr la representación de las segundas mayorías; etc.), sino que me referiré a los problemas que pueden traer las alternativas.
Para terminar con el binominal (dos candidatos por circunscripción electoral), las opciones serían las siguientes: que se elija un solo candidato por circunscripción
Una segunda opción es hacer un sistema proporcional, donde los partidos políticos tendrían en el Congreso el mismo porcentaje que tienen en votos a nivel nacional. Así, si un 5% vota por los comunistas, que el 5% de los Diputados y los Senadores sea del partido. El problema es que esto sólo puede lograrse agrandando las circunscripciones o aumentando el número de parlamentarios en ellas, ya que es imposible lograr proporciones si sólo existen dos cupos. No creo que mucha gente esté de acuerdo en la segunda posibilidad, pues ella implica aumentar el número de políticos pagados con la plata de todos los chilenos, y el problema con la segunda, es que d
Menos mal que con dos diputados comunistas es más difícil que reclamen por la “exclusión”.















































